Domina adulterio

Domina adulterio

... Potos de putas negros

TEENSEX PUTA

HIJAB TIRANDO

Que pena meresce el ome, o la muger, que faae adulterio ; e como se puedem . C. de mulier. quae servis prop. se injun. in conjugata domina servi ; Glossa. et licèt de manumissione non fecerit mentionem, consequitur libertatem, et hæreditatem: si tamen domina de adulterio cum proprio servo commisso accusetur. Que pena meresce el ome, o la muger, que faze adulterio ; e como se puedem . C. de mulier. quae servis prop. se injum. in conjugata domina servi ; Glossa.

El Señor tiene una obra definida para que Ud. La separación es mejor que la apostasía —Lo mejor que él podría hacer con esa mujer aniñada, dominante e incontrolable, es llevarla de vuelta a su madre, quien la hizo lo que es. No tiene la obligación de mantener a su lado a alguien que torture su alma de esa manera.

Me fue mostrado que él ya ha perdido algo de su hombría, y ha estado recibiendo la influencia y el molde de su mujer. El es un esclavo de sus caprichos Si ella decide irse, deje que se vaya. Aunque ella amenace con quitarse la vida, no se rinda a sus inicuas demandas. Y si ella llevase a cabo su amenaza, sería preferible verla silenciosa en la muerte que permitirle que conduzca a la muerte no sólo a su propia alma sino a la de su esposo, y ser instrumento de destrucción para tantos otros.

Yo no hubiera presentado el asunto de la manera como lo he expuesto, si no hubiera habido otra vida tan ligada a la suya: La identidad de su esposo no debe ser absorbida por la suya. El voto matrimonial que une a los esposos es inquebrantable, pero él tiene votos también para con el Señor: Sección 4—Separación y razones para el divorcio Capítulo 9—Separación Una esposa controlada por el demonio —Estimado hermano D: La lujuria niega todo eso y lo prostituye. Niega la ley del amor.

Hablando estrictamente, lo que menos quiere es una mujer. Todo lo que quiere es el placer para el cual la mujer resulta ser una pieza necesaria del aparato. Lo mucho que quiere a una mujer se puede medir por su actitud hacia ella cinco minutos después del acto. Lo que sucede en las relaciones lujuriosas es que en lugar de fomentar amor, en realidad lo que fomenta es el odio.

Fomenta desprecio, que es exactamente lo opuesto para lo que Dios nos creó. La lujuria viola la ley del amor. Debemos vernos unos a otros como hermanos y hermanas, y apreciarlo.

Es verdad que el paquete es importante, de hecho, la Biblia en un par de ocasiones hace referencia al empaque. Hay un pasaje que dice que la mujer es hermosa de cara y de figura. No hay por qué andar por la vida ignorando la belleza.

Hay algunas personas que son hermosas de cara y de figura. La Biblia dice en el Antiguo Testamento que David era rubio, atlético y fuerte. Esta es la descripción de un hombre que estaba en buena forma. David era el héroe del día. Entonaba canciones que estaban a la cabeza de la lista de éxitos. Todas las mujeres lo querían, no sólo porque era un gran dirigente, sino porque era muy atractivo. No hay nada de malo con admirar la hermosura.

El asunto es pensar que el empaque es todo lo que hay y prostituir a la persona para la ganancia y satisfacción personal. Estaba leyendo las cartas que Pablo escribió a Timoteo. Timoteo era un joven pastor que apenas estaba empezando en el ministerio. Era pastor de la iglesia en Éfeso, en donde estaba el templo de Diana.

Timoteo estaba en un lugar candente. Las presiones sexuales que enfrentaba como pastor en esa ciudad eran inmensas. Pablo le escribe tratando de ayudarle a aclimatarse a lo que estaba tratando de hacer. En la primera carta a Timoteo 5, al principio del capítulo, Pablo le dice a Timoteo: A las mujeres ancianas, quiero que las respetes, y que las trates como si fueran tu propia madre. La lujuria trata a la persona como un objeto desechable. El amor comprende que una persona fue creada a imagen de Dios.

La lujuria no es algo que la persona controla. Los que se dejan atrapar en esta red y trampa caen en una prisión. Leí algo que me ayudó a comprender esto. Se trata de una historia de cómo un esquimal mata un lobo.

Luego el cazador sujeta el cuchillo en el suelo con la hoja hacia arriba. Cuando el lobo percibe con su olfato sensible la fuente del aroma y descubre de dónde viene, empieza a lamerlo, saboreando la sangre congelada. Es aterrador pensar que una persona puede quedar consumida por sus propios deseos lujuriosos. Solo la gracia de Dios puede librarnos de la suerte del lobo. Esta es otra ilustración que nos ayuda a entender esto. Conforme pasaban los días bajo el sol abrasador, sus raciones de comida y de agua potable se acabaron, y los hombres sentían sed hasta el delirio.

Finalmente se muere de sed. Cuando nos damos a la lujuria, somos como este hombre. Tenemos sed desesperada por algo que parece ser lo que queremos. No nos damos cuenta que es precisamente lo opuesto de lo que realmente necesitamos.

De hecho, puede matarnos. Así que, no se trata simplemente de: La lujuria, si no se la resuelve, en el campo humano puede destruirlo. La historia lo demuestra claramente vez tras vez. Destruye a la familia, a veces destruye a las iglesias. Tiene un filo destructivo. Ahora bien, habiendo examinado esto, no hay ninguna historia cómica para contar en un artículo como este para romper la presión.

Uno en realidad no quiere tratar estas cosas, sin embargo, Dios no lo puso aquí para que lo pasemos saltando. Lo puso allí para ayudarnos. Tenemos que oír la perspectiva divina sobre esto.

Casi nadie le va a decir lo que Dios dice. Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti La mano es un cuadro de su actividad en base a lo que usted ha visto. Trate las cosas que estimulan los deseos incorrectos como si estuviera ciego. Cuando se sienta tentado a salir de su casa y dirigirse a un lugar donde usted no debe ir, responda como si estuviera amputado. Si sus piernas quieren llevarlo en una dirección que usted no debe ir, no permita que eso suceda.

No le dé lugar en su vida. No puede mantener fuera la tentación, ni puede evitar que le lleguen los estímulos, pero sí puede decidir qué va a hacer con todo eso. Aprendí un pequeño poema hace mucho tiempo que me ayuda a comprender esto. Es realmente la clave para todo esto. Esa es la cuestión. Allí es donde se toman las decisiones, allí es donde estamos en control. Tal vez no podamos detener las cosas que vienen por el camino, pero si intervenimos desde el principio y damos pasos radicales, podemos apagar mucho de lo que viene a destruirnos.

Oigo que algunos dicen, y lo he leído, que no hay mucho que una persona puede hacer. Martyn Lloyd Jones, gran escritor, dice lo siguiente: Esa enseñanza a menudo se la dice de esta manera: Hay que decirle al hombre que es constantemente derrotado por un pecado en particular: Eso es bastante sencillo. Esto no es ingenuo, es lo que la Biblia dice: Tal vez no pueda dejar de pensar, pero sí puede dejar las cosas que permiten que los pensamientos ingresen por la entrada.

Así que, asuma la responsabilidad. Esto lo oigo todo el tiempo. Todo mundo les acusa de todo a los demonios. No es el demonio. Es usted, y tiene que asumir su responsabilidad en eso. Eso es lo que Dios quiere que usted haga, que asuma la responsabilidad. Solía encantarme citar este versículo a las personas que luchaban con la tentación, y lo he usado para alentar mi propio corazón al enfrentar la tentación, pero siempre había una parte que no lograba entender muy bien.

Pero ahora lo comprendo. Al principio, cuando el deseo empieza a nacer, tenemos una alternativa. Podemos rehusarlo desde el principio. Al principio se asoma y uno lo ve tal cual es, y dice: Pero lo que sucede es esto: Entonces da el siguiente paso. Ahora se ha metido en una experiencia que da fuerza al asunto.

No sabe qué hacer. Finalmente, como un hombre me dijo el otro día: Sabía que no estaba bien, y sabía lo que sucedería si lo hacía. Siempre hay un principio. Nadie cae en esto de la noche a la mañana. No se trata de que simplemente sucede y se acabó.

Siempre hay una señal al principio. Allí es donde hay que tomar acción. En todo mensaje me las arreglo para decirle que lea la Biblia.

No puedo sobrevivir sin el libro de Dios. No puedo vivir en este mundo trastornado sin la verdad de la Palabra de Dios. No puedo leer en ninguna parte lo que me dice la Biblia. No puedo hallar esta verdad en ninguna otra parte. Cuando la leo, como el Sermón del Monte es tan absolutamente radical, tan absolutamente opuesto a todo lo que oigo por todas partes, que si dejo pasar los días y no dedico tiempo a la Biblia, antes de que lo sepa empiezo a pensar con el resto.

Con guardar tu palabra" Sal. Este libro es el agente limpiador en mi vida. No puedo sobrevivir en este mundo sin este libro. Algunos tienen varias Biblias en casa. Este libro no le va a servir de nada si lo tiene sólo en el estante.